Pedagogía y Saberes (Jan 2012)

Editorial 35

  • Olga Cecilia Díaz Flóréz,
  • Nylza Offir García

Journal volume & issue
Vol. 0, no. 35

Abstract

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La Educación Superior y la Universidad se enfrentan hoy a múltiples presiones y exigencias –muchas de ellas contradictorias– que aspiran a lograr cada vez mayores niveles de adecuación de sus funciones mi- sionales a las lógicas empresariales de la productivi- dad, la competitividad y la rentabilidad, no importa si con ello se descaracteriza, se abandona o se tergiversa su sentido público y su visión crítica de la sociedad. En esta dirección, se nos muestra como ineludible la necesidad de insertarnos y beneficiarnos de una economía globalizada que, supuestamente, nos ha de ofrecer el bienestar anhelado y que conlleva la pro- mesa de mayores niveles de equidad, modernización y desarrollo sostenible. Bajo estas directrices, la economía del conocimiento, la sociedad de la información, la globalización, la flexibilidad, las competencias o la formación a lo largo de la vida constituyen, entre otras, expresiones de un ‘nuevo’ lenguaje que, desde hace algunas décadas, configura una pretensión cada vez más naturalizada sobre la indisoluble relación entre educación y sistema productivo. En esta desigual relación, la primera se asume como subordinada al segundo, en tanto las orientaciones y demandas del capitalismo global, liderado por el mercado y las empresas multinacionales y trasnacionales, son las que comandan la lógica de las transformaciones, ya no sólo económicas sino también sociales, políticas, culturales y educativas. Incluso desde innumerables posturas se naturaliza el acontecer de la educación y sus instituciones; naturalización que produce el efecto de fatalidad y parálisis que nos advierte Bourdieu y que nos produce la sensación de impotencia frente a este devenir. Por supuesto, desde la política oficial también se agencia un discurso, ya no fatal, sino voluntarista, aparentemente neutral, que aboga por otra constata- ción: ingresar a la sociedad del conocimiento y a las ventajas de la globalización es un asunto ineludible e incontrovertible y para ello es imprescindible desarrollar las competencias que este nuevo orden social nos demanda. El papel que se le atribuye a la Universidad desde este «sentido poseído en común» -al decir de Gramsci- es participar de la labor de hacer productivo el capital intelectual, procurando que todos los implicados dediquemos nuestra energía intelectual, emocional, social, afectiva y física al éxito de la multiplicación de la Universidad en su forma empresa. Esa es la clave del progreso, la modernización y el llamado bienestar de la sociedad. Si bien es difícil situarnos en otro régimen de visi- bilidad, es necesario retarnos ?desde la producción de análisis, investigaciones y problematizaciones? a configurar una lectura compleja de estas construcciones históricas y sociales, procurando comprender de qué manera ciertos problemas se configuran como objetos de pensamiento y llegan a plasmarse en programas o formas específicas de gobierno. En este sentido, resulta necesario develar las ideologías que se hegemonizan, esto es, que conquistan consenso, así como los usos retóricos y las falacias que se mani- fiestan en este nuevo lenguaje y en las prácticas que se constituyen en el referente ideal, particularmente en el contexto de la educación superior. En esta ardua tarea han de ayudarnos diversas perspectivas, inves- tigaciones, autores contemporáneos y elaboraciones que provienen de las Ciencias Sociales y de perspectivas que reconocemos como transdisciplinares, para intentar comprender y tematizar este nuevo sentido común de la sociedad. Pese a esta tendencia hegemónica, en diversos contextos, incluido nuestro país, también se confi- guran espacios que dan lugar a luchas, resistencias, antagonismos, a través de los cuales se producen nuevos lenguajes y otras expresiones de cooperación intelectual productiva que se escapan de la lógica mercantil, y que se orientan a generar innovaciones de carácter social que buscan potenciar la construcción de lo común. El actual debate sobre la reforma a la Ley 30 que rige la educación superior en nuestro país es un buen ejemplo de esta tendencia, en la cual nuestros estudiantes –no exclusivamente, pero sí con mayor contundencia– han liderado debates significativos sobre la necesidad de configurar un proyecto de país distinto, desde las orientaciones que definan el devenir de la Educación Superior y de la Universidad. En tal sentido, ya podemos aludir a un movimiento universi- tario que en Colombia está abogando por responder a las exigencias de autonomía, excelencia, financiación y bienestar, que efectivamente logren potenciar una relación entre Universidad y Sociedad a favor de los procesos de igualdad y de democratización. Con este número temático de la Revista Pedagogía y Saberes, queremos favorecer y promover los análisis y debates que nos aporten reflexiones críticas y nos permitan vislumbrar caminos de construcción colectiva a favor, tanto de la defensa de los comunes en riesgo, como de la potenciación de diversas for- mas de compartir el conocimiento en tanto riqueza producida socialmente. Por ello, en nuestra sección de Reflexiones presentamos seis trabajos que abordan estos asuntos decisivos para el campo de la Educación Superior y para la Universidad. Así, el investigador Mario Díaz Villa, avanza en su artículo en el desvelamiento de las nuevas gramáticas del poder y el control subyacentes en los discursos de la flexibilidad y las competencias, las cuales actúan, además, como principios regulativos de la vida, el trabajo y la educación. Desde su punto de vista, estos discursos no ha sido objeto de crítica y análisis suficiente en las Instituciones de Educación Supe- rior ?IES? del país, por el contrario, se ha asumido la flexibilización de manera instrumental, sin mayores resistencias y se ha puesto al servicio de una economía de la formación profesional o laboral flexible. Por su parte, la investigadora Olga Cecilia Díaz Flórez; mediante un análisis crítico de los presupuestos del capitalismo cognitivo aplicado a las funciones centrales de la Universidad ?especialmente, la función de Investigación?, propone una perspectiva pedagógica de la formación investigativa a partir de la cons- trucción de redes de cooperación intelectual, que resulten no sólo productivas en los ámbitos social y educativo, sino también, antagónicas y resistentes al reduccionismo que opera desde la lógica de la universidad-empresa. Tal perspectiva se encuentra, entre otros, vinculada a su vez, a la reflexión propuesta por el investigador Santiago Castro Gómez, en la vía de avanzar hacia un modelo de universidad en el cual el conocimiento funcione como un tejido interdependiente más que como un conjunto de compartimientos, o, espacios académicos y disciplinares sin relación alguna. En su reflexión, Castro-Gómez, observa que la estructura ‘arborescente’ que detenta en la actualidad la universidad colombiana, derivada de un ‘uso’ del modelo cartesiano, es quizá uno de los obstáculos más problemáticos en 5 la idea de lograr un trabajo académico e investigativo de carácter transdisciplinario. Este es, entre otros, unos de los retos que tiene la universidad hoy, de acuerdo con el autor. Siguiendo esta línea de reflexión epistémica, se encuentra el trabajo del investigador José Eustáquio Romão, quien propone, con base en un análisis de la internacionalización de la educación en Brasil, la posibilidad de combinar la razón internalista o estructural con la razón externalista, temporal o contextual, en la perspectiva de pensar una episte- mologia que no obedezca solo a las imposiciones del Capitalismo, sino también, y, fundamentalmente a las exigencias internas del conocimiento y de las IES que producen y transmiten tal conocimiento. Ahora bien, la historia de la universidad pública y sus efectos en el presente es el tema que aborda la investigadora Alcira Aguilera Morales, quien en su trabajo reconstruye algunas memorias, discursos e hitos fundacionales que han incidido en la defensa y construcción del sentido de lo “público”, en el ám- bito de dos experiencias universitarias nacionales de México y Colombia. Tema de absoluta vigencia hoy, cuando la educación superior en nuestro país se encuentra adportas de la reforma ya mencionada, la cual no está exenta de debates, contradicciones y oposiciones. Quizás, la más firme es la del movimiento estudiantil durante todo el 2011. Para Aguilera Morales, la exigencia de “gratuidad” de la Mesa amplia nacional estudiantil ?MANE? es de relevancia histórica, pues constituye un hito fundacional en el presente, en tanto no existe en nuestra nación esa “memoria larga”, es decir, ese marco juridico o cultural suficiente, que permita reinvidicar tal principio. En esa línea, cierra este conjunto de reflexiones, los investigadores Carlos Gustavo Rincón Quiñones, Luis Álvaro Gallardo Eraso, Roberto Vergara Portela y José Joaquín Puerto Martínez, quiénes presentan un análisis, a propósito del mismo proyecto de reforma a la Ley 30, que demuestra la desigualdad existente entre los presupuestos asignados a las diferentes universidades estatales por parte del Estado. En su estudio, la reforma y el discurso oficial que la agencia, profundiza las políticas universitarias a favor de su mercantilización, pues el proyecto desconoce esa 6 desigualdad de base y exige a todas las IES cumplir con los mismos estándares de cobertura, investigación, extensión y acreditación de calidad, entre otros, sin tener en cuenta su punto de partida. Así, los objetivos exigidos se tornan no sólo insostenibles sino también contradictorios, en contraste con las condiciones de posibilidad para alcanzarlos. La sección de Revisión presenta un trabajo acerca de la “gestión del conocimiento”. Un análisis crítico que hacen los investigadores Napoleón Murcia Peña, Dolly Vargas García y Diego Armando Jaramillo Ocampo sobre las tendencias del concepto y su aplicación en el campo educativo. Si bien el énfasis de este trabajo no es la educación superior, su valor reside en situar y analizar este discurso –que trasciende a ésta? desde diferentes ópticas, en la perspectiva de reconocer y promover el conocimiento que circula y se produce en las instituciones y en revalorizar el papel de las personas, en especial de los maestros, a la hora de asumir un enfoque u otro de esta naturaleza. Se ha de señalar al respecto que la gestión del conocimiento es una tendencia resultante a la vez, de los discursos provenientes del campo económico y empresarial, ya descritos en reflexiones anteriores. Finalmente, la sección de Investigaciones pre- senta dos artículos. El primero, que corresponde a una investigación de carácter interuniversitaria, realizada entre los años 2009 y 2011, por parte de un grupo de investigadores del campo del Lenguaje, pertenecientes a diecisiete universidades públicas y privadas del país, y, denominado: Para qué se lee y se escribe en la universidad colombiana. Un aporte a la consolidación de la cultura académica del país. El artículo de la investigadora Nylza Offir García Vera es un reporte de tal investigación, que da cuenta de los hallazgos, específicamente, en la Universidad Pe- dagógica Nacional. El segundo, de los investigadores Diana Margarita Abello Camacho, Carolina Hernández Valbuena y Christian Hederich Martínez, corresponde a los resultados de una propuesta de construcción de un modelo teórico para la identificación de estilos de enseñanza en docentes universitarios y validación del instrumento para su determinación, financiado por el Centro de Investigaciones ?CIUP?. Con estos trabajos cerramos nuestra edición, se- guros de lograr los propósitos de partida que guiaron su convocatoria y elaboración, y de seguir contribu- yendo a la tradición académica e investigativa que ha forjado Pedagogía y Saberes en la educación superior durante los últimos veinte años en nuestro país, en especial, en el campo educativo y pedagógico que nos atañe.